Salvar vidas no tiene precio, por Rosana Ribera

Salvar vidas no tiene precio, por Rosana Ribera
2 diciembre, 2019 mvidal

El Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, ha publicado recientemente las últimas cifras del aborto correspondientes al año 2018. Como era de esperar, los datos siguen siendo alarmantes: 95.917 niños han sido sacrificados mientras los empresarios del aborto se siguen lucrando con este drama social, lo que supone un incremento del 1,91 por ciento respecto a 2017.

La inmensa mayoría de los abortos (90,44%) es a petición de la mujer, sin dar ninguna causa o motivo para abortar y la inmensa mayoría se produce en centros extrahospitalarios privados (90,7%).

Lo vuelvo a repetir: ¡El aborto es un negocio escudado en un falso derecho!

La plataforma Derecho a Vivir apuesta por poner en marcha, de una vez por todas, alternativas al aborto, empezando por otorgar a la mujer una información imprescindible para tomar esta dura decisión de abortar a su hijo, que es la ecografía que se les ha de practicar antes de someterse a este drama, una ecografía con el volumen del latido fetal que no esconda que lo que la mujer lleva dentro es una vida.

Precisamente ahora que salen a la luz estas cifras escandalosas, quiero recordarte la campaña ‘Un latido, una vida’ y de la ambulancia con el ecógrafo. ¿Te acuerdas? La Ambulancia Vida.

Es un proyecto que llevamos años liderando desde Derecho a Vivir contra viento y marea en el más absoluto ostracismo… pero con el que hemos logrado salvar la vida de muchos niños que habrían acabado abortados y arrojados a la basura como si fueran excrementos. 

Hoy que sabemos que el año pasado, cerca de 96.000 niños murieron exterminados en los abortorios, mientras que estos niños de los que te hablo viven gracias al esfuerzo y compromiso de muchos ciudadanos generosos. Hoy, si cabe, más que nunca, este proyecto cobra un significado enorme para mí.

La izquierda no nos perdona esta labor. Odia que denunciemos la muerte salvaje de inocentes. Y odia también que, durante todos estos años, hayamos dado información, fuerzas, ánimos y ayuda a un sinfín de mujeres que se veían solas y presionadas para que abortaran.

Una de estas mujeres rescatadas, cuyo bebé nació gracias a este proyecto, ha querido dar la cara y denunciar el crimen del aborto. Aparece en el vídeo que encabeza este comenatrio y que, estoy segura, te llegará al corazón.

El proyecto ‘Un latido, una vida’ ha saltado estos días a los medios de comunicación gracias al odio de la izquierda. Y digo gracias, porque ha sido una suerte que lo hayan “revitalizado” ante la sociedad, aunque no fuera este su propósito.

Mira los titulares:

En su deseo de desprestigiar a Gádor Joya, la que fuera la coordinadora y portavoz de Derecho a Vivir durante años (gracias, querida Gádor), han sacado a la luz la Ambulancia Vida… Pero lejos de desprestigiarla, lejos de arruinar nuestro proyecto, nos ha dado alas y un nuevo empuje.

Nuestro compromiso sigue intacto en favor de una sociedad que ayude a las madres a seguir adelante con su embarazo, donde se las anime a luchar por el milagro que llevan dentro, en vez de torpedear su ilusión y abocarlas a desembarazarse de un bebé al que consideran una molestia.

Aunque te parezca mentira, la izquierda está indignada con lo que hacemos. ¿Por qué? Porque odian la vida

Te recuerdo cómo es el maravilloso proyecto Ambulancia Vida.

Consiste en situarse enfrente de unos centros de muerte (mal llamados “clínicas” abortistas para dar a entender que se cura en ellas) con una ambulancia equipada con todo lo necesario para realizar ecografías y atender las necesidades primarias de una mujer embarazada

El objetivo Ambulancia Vida es sencillo: mostrar a las mujeres, que voluntariamente quieran, y de manera gratuita, el niño que llevan dentro, permitirles escuchar el latido de su corazón, y que así puedan darse cuenta de que su bebé no es un “amasijo de células” como les quieren hacer creer aquellos que se lucran con la muerte de bebés y la venta de sus órganos. ¡No te quepa la menor duda de que el aborto se promociona porque es un negocio, un negocio multimillonario!

Tengo que admitir que no es fácil lo que hacemos. Acercarnos a una mujer en ese trance desesperado, cuando va dispuesta a abortar, y hacerlo con la delicadeza que lo hacemos, respetando sinceramente su decisión, sea cual sea, es tremendamente complicado.

Y además, al ser un trabajo voluntario, no siempre disponemos de conductores, rescatadores o incluso más difícil médicos que puedan dedicar su tiempo libre a esta actividad.

Sea como sea, esto no nos quita la ilusión de estar todas las semanas haciendo lo que hacemos: salvar vidas. Esto no tiene precio, ¿no crees?

Aunque te parezca mentira, la izquierda está indignada con lo que hacemos. ¿Por qué? Porque odian la vida, así de sencillo, porque el aborto es parte de la agenda de la ideología de género. 

Su obsesión es tal que han pedido explicaciones en la Asamblea de Madrid porque dicen que “acosamos” a las mujeres que van a abortar. ¡Un ejemplo de hasta qué punto manipulan la realidad para sus intereses! Ayudar es acosar, pero abortar es libertad… Parece ‘1984’ de Orwell. De locos, ¿verdad?

Y como te decía, ha emprendido una campaña de acoso y derribo contra Gádor Joya, una de las pediatras más relevantes, durante mucho tiempo coordinadora y portavoz de Derecho a Vivir, y ahora diputada regional por el partido Vox. No le perdonan que esté llevando la defensa de los no nacidos, como nunca antes, al primer plano de la política nacional.

Ladran, luego cabalgamos.

Y no dejaremos de ofrecer esta ayuda a las mujeres a las que abocan a abortar sin contarles la verdad de la vida que llevan dentro… Queremos que más mujeres como Angélica, que decidió in extremis no matar a su hijo, puedan disfrutar del regalo de la maternidad, evitando el doloroso trance de pasar por un aborto y las secuelas terribles de este drama.

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Source: Actuall / Vida