Me alegro de no haber parado, por Gádor Joya

Me alegro de no haber parado, por Gádor Joya
9 junio, 2018 mvidal

Manifestación de Derecho a Vivir en Madrid /DAV

Derecho a Vivir nació en el año 2008 con el objetivo de evitar que Zapatero aprobara una nueva ley del aborto para que que se pudiera abortar “porque sí” hasta los tres meses y medio de embarazo. Fue un éxito. No se consiguió el objetivo final, pero sí algunos otros que nos llevarán, algún día, a acabar con el aborto en España.

Conseguimos despertar a miles de españoles anestesiados que, como yo, convivían con el aborto como si nada, sin ser conscientes de los cientos de niños que iban muriendo silenciosamente hasta que sacamos a la luz la que ahora muchos ya utilizan a diario: en España mueren unos 300 niños al día por culpa del aborto

Fuimos el aldabonazo de los medios de comunicación, irrumpiendo en la opinión pública con una imagen y un mensaje nuevos, consiguiendo acabar con el silencio mediático que había respecto al aborto.

Pero además conseguimos que muchos políticos se atrevieran a dar un paso al frente y declararse partidarios del derecho a la vida. Y no sólo eso, sino que conseguimos que cambiaran el programa electoral e introdujeran la promesa de cambiar la ley de Zapatero si llegaban al Gobierno.

“Muchos de los que entonces nos criminalizaron y le doraron la píldora al Gobierno luego acabaron renegando de ellos, cuando ya era demasiado tarde y se habían retratado en exceso”


Zapatero perdió y Mariano ganó. Y entonces, como si hubiera pasado un tornado, las calles se quedaron casi vacías, las voces se silenciaron, las malas caras se volvieron en sonrisas complacientes, y muchos, más de los que hubiéramos deseado, nos quisieron hacer callar. El motivo: Rajoy era “de los nuestros”; Rajoy “sabía lo que tenía que hacer”; Rajoy era del PP. Había que darle tiempo, había que dejar hacer, no entorpecer, no molestar. Muchos de los que entonces nos criminalizaron y le doraron la píldora al Gobierno luego acabaron renegando de ellos, cuando ya era demasiado tarde y se habían retratado en exceso.

Me alegro de no haberles hecho caso, de no haber tenido miedo. Me alegro de no haber parado. Ahora me alegro de no haber cedido ante las críticas y las presiones de muchos de los que en teoría luchaban por la misma causa, y estoy orgullosa de haber sido, junto a mis compañeros, una piedra en el zapato de Rajoy desde el primer minuto en que llegó a ser presidente del Gobierno.

Tal vez por eso, por no haber parado, fue por lo que el viernes de la semana pasada, cuando Pedro Sánchez ganó la moción, tuve un sentimiento de satisfacción por el deber cumplido. No me arrepentí de nada. No lamenté el haber estado dando la matraca hasta el punto de llegar a ser vista como una radical por los mismos que me acompañaban en las Marchas por la Vida en la era Zapatero, y que gritaban junto a mi pidiendo que la ley no se aprobara. Nunca me importó, nunca cambié de actitud, nunca me callé. Ni yo, ni ninguno de los que formamos parte de Derecho a Vivir, y que hoy seguimos trabajando por la causa como si nada hubiera pasado. Supongo que eso es tener la conciencia tranquila, porque yo, hoy, estoy muy tranquila. Tranquila y segura de que estamos en el camino correcto, y de que hemos de seguir en él, sin dejarnos convencer por aquellos que, llevados por la conveniencia del momento, prefieren esperar a ver qué pasa mientras los niños que mueren no entienden de siglas ni colores políticos.

“Hoy quiero dar las gracias a todos los que, de una manera u otra, nos han apoyado durante estos años, los de Zapatero y los de Rajoy”


El fin de semana pasado en el que Sánchez se estrenó como presidente, se celebraba en Madrid un nuevo encuentro de voluntarios de Derecho a Vivir. Estaban los de siempre, y algunos más. Ellos han sido unos héroes anónimos en sus ciudades, antes, durante, y espero que después. Muchas gracias.

El cambio político da para muchos análisis, que poco a poco iremos haciendo, pero hoy quiero dar las gracias a todos los que, de una manera u otra, nos han apoyado durante estos años, los de Zapatero y los de Rajoy. Supongo que ahora las cosas cambiarán algo, no hay mal que por bien no venga. Sólo espero que sea un cambio basado firmemente en los principios y no en los colores. Nosotros, que por cierto somos rojos, seguiremos en nuestro sitio, como siempre lo hemos hecho.

La entrada Me alegro de no haber parado, por Gádor Joya aparece primero en Actuall.


Source: Actuall / Vida