Zapatero vuelve a defraudar y a evidenciar un gobierno a golpe de anuncios electoralistas e improvisación según acumula fracasos, que pagan las familias y los más necesitados.
El Servicio Andaluz de Salud (SAS), al no reconocer a un funcionario sevillano su derecho de objeción de conciencia, le obliga a reclamar ante la Justicia.