La nueva ley promulgada convierte en delito mayor realizar, practicar o financiar un aborto, si es solicitado por la raza o el sexo del feto o la raza de alguno de los padres.
Este año se han aprobado 24 proyectos de ley en once estados, y se espera que puedan llegar a variar la doctrina a nivel federal, en favor de la vida.