El cardenal DiNardo celebra la retirada de la partida de 160 millones de dólares, aunque advierte del ”precedente alarmante” y pide prohibir por ley el uso de fondos públicos para financiar abortos.
En lo que va de año se han cerrado gracias a la colaboración ciudadana tres negocios abortistas en Bogotá por graves ilegalidades.