"La píldora no es un medicamento porque no cura nada y su promoción masiva puede llevar de forma errónea y peligrosa por muchos como una pastilla mágica”, afirma la dra. Gádor Joya.
Las ventas se han incrementado un 24% desde su libre dispensación. La SEC se alía con quien hace negocio, Laboratorios Chiesi, para promocionarla entre los jóvenes sin renunciar a la falacia.