Aguirre, quien dice “estar radicalmente en contra del aborto”, responde a la objeción sanitaria en la red pública -2 abortos notificados en 2009- concertando con 6 abortorios, cuando ninguna ley obliga a ello.
El cardenal DiNardo celebra la retirada de la partida de 160 millones de dólares, aunque advierte del ”precedente alarmante” y pide prohibir por ley el uso de fondos públicos para financiar abortos.