Es una victoria pro-vida y pro-familia, dice el director de HLI. Este proyecto establecía que el tamaño ideal de una familia fuera de dos hijos.
"Hay cosas que no son negociables cuando hablamos de la familia".
Los obispos han llamado el proyecto de ley "la corrupción moral" y convocaron a los filipinos a rechazar su aprobación en el Parlamento.