"Sra. Aponte, en clara violación a las reglas de la diplomacia y a las leyes de derecho internacional, usted pretende venir a imponernos... algo ajeno a nuestra idiosincrasia, disfrazándolos de supuestos “derechos humanos”".
La Convención de Derechos Sexuales y Reproductivos era el compendio de diez años de presión por un tratado internacional de legalización del aborto como 'derecho humano' e imponer la ideología de género.
El supuesto Comité de Derechos Humanos de esta organización sostiene que la prohibición total del aborto es causa de la pobreza y la desigualdad de las mujeres.
El Instituto Salvadoreño para el Desarrollo de la Mujer (Isdemu) revisará las leyes para impulsar un inexistente "debate nacional" sobre el aborto, en un país que clama abrumadoramente por lo contrario.
Así lo expresa el 93% de la población en una encuesta, después de que el Gobierno apoyara el Consenso de Brasilia, postura que se ha comprometido a rectificar el presidente Funes.