La paciente, una niña sueca de 10 años, sufría una obstrucción venosa grave hacia su hígado. Médicos e investigadores de la Universidad de Gotemburgo decidieron entonces crear el nuevo conducto sanguíneo.
La paciente, una niña sueca de 10 años, sufría una obstrucción venosa grave hacia su hígado. Médicos e investigadores de la Universidad de Gotemburgo decidieron entonces crear el nuevo conducto sanguíneo.