"El problema ahora es que los responsables de clínicas estadounidenses aceptan al bebé Joseph, pero las autoridades canadienses se niegan a liberarle". Para unirse en apoyo de Joseph Maraachli, haga clic aquí.
"Es alarmante que una vez más el gobierno usurpe los derechos de los padres para que amen y cuiden de su hijo en casa, especialmente cuando agoniza", declara la portavoz de grupos provida.