DAV apunta que la ‘fabricación’ interesada de un embrión, que además implica la destrucción de otros, constituye un atentado contra la vida y no responde a la ética médica.
DAV apunta que la ‘fabricación’ interesada de un embrión, que además implica la destrucción de otros, constituye un atentado contra la vida y no responde a la ética médica.
Una feliz noticia, si no supusiera la destrucción de otras vidas.
Una feliz noticia, si no supusiera la destrucción de otras vidas.
Ante el primer caso en el país de un bebé concebido a través de la fertilización in vitro y la selección genética, cuyo destino es servir de instrumento para curar a su hermano mayor.