"Se ha derivado en diecisiete interpretaciones diferentes de la ley, una por comunidad", se queja el presidente de la patronal abortista, Santiago Barambio, al que tampoco le gusta emitir facturas.
HO muestra su decepción por no valorarse la tragedia del aborto ni que la ley está recurrida ante el TC, recordando a Google que puede estar amparando unas prácticas que, jurídicamente, siguen siendo delito.
Tras la reunión mantenida, los negocios abortistas siguen intentando presionar a la compañía por no acoger su publicidad.