“La primera vez que hice un asesoramiento sobre el aborto fui a mi oficina y lloré. Fue muy duro, muy, muy duro”, dice ella. “Y me sentí muy culpable”.
“La primera vez que hice un asesoramiento sobre el aborto fui a mi oficina y lloré. Fue muy duro, muy, muy duro”, dice ella. “Y me sentí muy culpable”.